Rosalía | El mal querer (2018)

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Esta cantante nacida en Barcelona no ha parado de llamar la atención desde que sacó su álbum debut, Los ángeles, el año pasado, en colaboración con el guitarrista y “salvador” del flamenco actual Raül Refree, quien ha producido a la gran mayoría de los artistas del Flamenco nuevo como Niño de Elche o Silvia Pérez Cruz y que actualmente forma parte de la banda de Lee Ranaldo, el ex integrante de Sonic Youth. Este álbum causó una interesante división en el público español: estaban quienes lo amaban y los detractores que argumentaban que Refree no es un verdadero guitarrista de flamenco, entre  muchas otras cosas que tienden a decir los viejos conservadores del género. Dejando de lado las críticas, el disco fue todo un éxito e hizo que Rosalía se ganara no solo el apoyo de la prensa española y artistas famosos (como Alejandro Sanz, por ejemplo) sino también el de la prensa internacional. Quizás esto se deba a que el disco tiene ciertos momentos cercanos al folk, que son más fáciles de digerir para un público extranjero.

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Lole y Manuel – Nuevo día (1975)

Personalmente, Los ángeles, aunque considero que es un buen disco, no me llamó demasiado la atención en su momento. Fuera de los primeros 4 tracks —que son realmente impecables y en ellos Rosalía demuestra todo su potencial no solo en el trabajo vocal, sino también en sus letras oscuras y que hablan constantemente de la muerte— encontré que el resto de las canciones no llegaban a esos picos de calidad y por eso tenían poco replay value. Antes de publicar su debut, Rosalía ya tenía credenciales dentro del género: no solo es una historiadora del mismo (visitando sus posts antiguos en Instagram podemos observar su amor por artistas como Camarón de la Isla o Lole y Manuel), sino que también acompañó a varios artistas de esta nueva camada del flamenco en sus shows en vivo, más notoriamente a Rocío Márquez cuando esta presentó en 2015 su disco El niño.

Este trabajo que acaba de publicar demuestra un cambio radical de sonido, por más que mantiene ciertos elementos del flamenco (su voz, el uso de las palmas, alguna que otra guitarra), estos se combinan con texturas electrónicas, beats casi hip hop, experimentaciones con el glitch y un claro estilo de R&B Alternativo, como el de Frank Ocean para dar un ejemplo (pude comprobar que es fan de él, en su canal de YouTube tiene colgado un cover de “Thinking About You” que hizo en el 2015, antes de ser famosa).

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C. Tangana

Probablemente esta alteración en el sonido de su música pueda ser una sorpresa para mucha gente, pero no es nada nuevo para Rosalía. Remontemonos al año 2016, cuando colaboró con el rey del trap español, C. Tangana, en el hit “Antes de Morirme”. Un año antes de publicar su debut ya demostraba que podía cantar sobre un beat casi dancehall sin ningún problema y manteniendo sus raíces de flamenco. Más recientemente se la podía ver trabajando con Pharrel en el estudio y colaborando con el artista de reggaeton más importante de latinoamérica, J Balvin, en su disco Vibras. Su participación en el tema “Brillo”, claro highlight del disco del colombiano, no hizo más que hacerla aún más popular en todo el mundo.

Aprovechando el éxito que le dio explorar con estos sonidos más modernos, Rosalía se encerró en el estudio con el famoso productor español El Guincho (exponente de la psicodelia y el glitch en España) a experimentar nuevas cosas. Hace unos meses rompió el silencio publicando el sencillo “Malamente (Cap. 1: Augurio)”, que se encarga de abrir este nuevo álbum de manera excepcional. El tema se convirtió en todo un hit y su video, producido por CANADA, llamó la atención de todo el mundo. La canción tiene un adictivo beat sintético, con fuerte presencia de palmas, donde Rosalía canta sobre distintos malos augurios que se le presentan y que no debería desafiar (pero que termina desobedeciendo). Puede que esté refiriéndose a una relación tóxica, a la muerte o a quién sabe qué, pero ahí se encuentra la belleza de la canción, en el misterio.

El segundo single del disco fue “Pienso en tu Mirá (Cap. 3: Celos)”, que continúa la misma estética del primer corte del álbum, pero con un sonido un poco más suave y más común del alternative R&B. Este es mi tema favorito del álbum sin dudas. Me encanta el detalle que se encuentra en el coro de la canción, donde incluye lo que parecen ser vocales de niños que repiten el título del tema sin cesar. Aquí se introduce el tópico de los celos y como el saber que estos carcomen los pensamientos del novio en esta relación pesan sobre la mujer de la que canta Rosalía. “Pienso en tu mirá, tu mirá, clava’ es una bala en el pecho” reza el coro y en los versos se representan los temores que siente el hombre cuando su pareja sale a la calle (que la gente pueda ver la sonrisa de su amada, su cabello, etc.).

Finalmente, unos días antes de publicar este nuevo disco, lanzó el tercer single “Di Mi Nombre (Cap. 8: Éxtasis)”. Debo admitir que en primeras escuchas esta canción no me generó mucha emoción, quizás esto se debe a que los primeros dos singles dejaron la vara muy alta, pero con los días empecé a agarrarle el gusto. Considero que, de los singles, este tema es el que logra mejor la mezcla entre el flamenco y el estilo R&B moderno. Aquí Rosalía hace uso descarado del autotune en el coro y la verdad es que queda perfecto, no se siente para nada fuera de lugar. El contenido de esta canción es muy sexual, algo que nunca detecté en su música. Habla sobre lo que pasa detrás de puertas dentro de esta relación, fuera del ojo público. “Pon tu cuerpo contra el mío y haz que lo malo sea bueno, impuro lo bendecido” canta en uno de los versos, dejando claras las intenciones pero sin ser vulgar.

Después del lanzamiento de estos tres temas y los días antes del lanzamiento del disco, muchos nos preguntábamos qué dirección iba a tomar. Había sospechas de que podía llegar a irse “full pop” y esto causó preocupación en los fans acérrimos de su debut. Finalmente tenemos el nuevo material disponible y, personalmente, debo decir que superó mis expectativas. Obviamente presenta un sonido más pop, pero no es descaradamente comercial. Todo lo contrario, estamos frente a un disco muy creativo y que lleva a nuevos territorios a este trillado género, pero sin dejar de lado su sonido flamenco tan característico.

Hablando de flamenco, la segunda canción, “Que No Salga La Luna (Cap. 2: Boda)”, es donde se nota más el sonido que la hizo conocida, aunque hay algún que otro efecto en la guitarra española (en realidad, el sample de una guitarra). Esta es otra de mis favoritas y tiene detalles adictivos, como las backing vocals, que se han quedado grabadas en mi cabeza desde que escuche la canción.

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Justin Timberlake

Fuera del territorio más tradicional, Rosalía experimenta sin miedo en varias canciones. En “Reniego (Cap.5: Lamento)” demuestra todo su poderío vocal sobre un hermoso arreglo orquestal de cuerdas y hace un homenaje a una melodía tradicional del flamenco, “De Aquí No Sales (Cap.4: Disputa)” es el momento más intenso del álbum, donde la letra habla sobre una fuerte pelea entre una pareja y el beat de la canción incrementa este mensaje utilizando duros sonidos de ruedas de motos, sirenas y frenos, creando el momento más visceral del disco. La canción termina de manera más tranquila con una excelente manipulación de las vocales de Rosalía pasadas por varios efectos —que me recordó bastante a lo que se hizo con las vocales de Thom Yorke en la primera canción de Kid A— sobre incesantes palmas que marcan el ritmo. Otros momentos interesantes del disco son el uso de la melodía de “Cry Me A River” de Justin Timberlake en “Bagdad (Cap.7: Liturgia)”, haciendo que la canción sea instantáneamente pegajosa y también el sample de “Answer Me” de Arthur Russel en “Maldición (Cap.10: Cordura)”, que está bastante manipulado y con un pitch shifting a lo PC Music, por lo que no lo reconocí de entrada. Cabe destacar que esta es la misma canción que Kanye sampleo en “30 Hours” de su disco Life Of Pablo.

Los temas 9 y 11 son los menos interesantes en mi opinión y también los más calmos. Pero tampoco son malos, lo que pasa es que palidecen en comparación a los momentos más arriesgados del disco. Aún así, este es un disco fresco y creativo que todo el mundo debería escuchar y que, sin dudas, va a convertir a Rosalía en una de las figuras más importantes de la música popular en todo el mundo.

 

Nota final:

8/10