The 1975 | A Brief Into Online Relationships (2018)

a_brief_inquiry_into_online_relationshipsPude soportar sus dos primeros discos sin grandes complicaciones. De hecho “Chocolate” siempre me agradó bastante. Así pues, me decidí a escuchar el nuevo álbum de The 1975 esta semana, el cual está ocasionando bastante revuelo y parece ser su trabajo más exitoso hasta el momento. Realmente no tengo la energía suficiente para estructurar una reseña como tal, así que hoy los bombardearé con pensamientos desconectados (sepan disculparme):

• El track introductorio es 100% inútil.

• Como es de esperar, la banda acumuló casi todos los sencillos en la primera mitad del disco. El primero que compartieron fue “Give Yourself a Try”, el cual abre el álbum con un llamativo riff de guitarra (extremadamente similar al de “Disorder” de Joy Division, como ya muchos han notado), que yo diría se encuentra mal usado en una canción que simplemente no tiene nada de interesante y como resultado es lo único con lo que uno puede distraerse prestando atención por los tres minutos que dura el track. Aunque yo mismo admitiría que este riff es aún más colorido que el de “Disorder”, lo cierto es que The 1975 no hace el más mínimo intento de añadir algo a dicho riff. Recordemos, “Disorder” es una obra maestra de la interacción instrumental como grupo. Eliminar cualquiera de los instrumentos detrae enormemente de la atmósfera obtenida. En “Give Yourself a Try” es difícil recordar qué estaban haciendo todos los otros instrumentos, menos saber para qué están ahí. Borrás cualquier cosa excepto la guitarra principal y ni te enterás. Esto es aún más de lo que puedo decir de la mayor parte de las canciones que siguen en el disco, porque varios de estos temas no tienen siquiera un elemento instrumental que valga la pena notar en primer lugar.


“TOOTIMETOOTIMETOOTIME” y “Love It if We Made It” son quizás los temas que realmente ejemplifican mejor a qué suena A Brief Inquiry Into Online Relationships. Es pop/rock moderno sin atrevimiento alguno, generalmente escuchable, pero al mismo tiempo irritante por su torpeza y sus nulas intenciones de probar cosas que no hayan sido ya testeadas por otros grupos antes. No consigo entender cuál es la “personalidad” de esta música, si me siguen. Qué es lo que puede distinguir a The 1975 de un producto hecho específicamente para captar la sed de nostalgia de su público. “TOOTIMETOOTIMETOOTIME” es una idea más que una canción y la idea desarrollada no merece particularmente que se le preste mucha atención. “Love It if We Made It” expande con algunas ideas más, pero nada para dejar absorto a nadie. Y ambos temas se ven sumergidos hasta el cuello en nostalgia ochentera, con sintetizadores anticuados y todo. Toma las peores ideas de aquellas épocas, no las mejores.

• Con toda honestidad diría que “Sincerity is Scary” es un muy buen tema. Escuchen el color de los bronces, muy estilo Nico Segal. El coro góspel puede parecer cursi, pero creo que grabarlo fue una decisión correcta (y arriesgada). Los cuatro minutos de canción pasan volando. Me gusta esta banda más cuando reconocen que estamos en 2018 y no 1986. Mientras ignoren la letra —y la manera estúpida en que el número de sílabas no encaja en ninguna línea para permitir que se digan la mayor cantidad de estupideces posible— podrán pasar un bonito rato escuchando.

• Algo importante también a notar respecto a A Brief Inquiry Into Online Relationships es que la banda parece haberle inyectado ciertas pretensiones de álbum propiamente dicho. Me refiero con esto a que el disco parece estar secuenciado de manera que se escuche de corrido, con varias canciones unidas en un mismo track y montones de interludios conceptuales y todo. Especialmente quiero detenerme un segundo en esto de los interludios, porque ejemplifican perfectamente la incompetencia de esta música. Son piezas cortitas que se la dan de “experimentales”, aunque Kanye West y Bon Iver ya las han desarrollado mucho antes y mejor. El auto-tune es usado de manera tan amateur y desconectada del resto de la música que no me sorprendería que hasta los mayores fanáticos de la banda admitan saltarse estos tracks. El grupo estaba intentando darle algo de continuidad al disco, pero lo único que hacen es hacerte querer pausar el puto reproductor. Si por lo menos no parecieran haber sido hechos en cuestión de cinco minutos cada uno… pero no.

• Creo que ahora es momento de mencionar al elefante en la habitación que es el vocalista Matthew Healy y sus letras. En primer lugar, notarán que el tipo suena bastante feo en algunos de estos tracks (“Love It If We Made It”, “I Like America & America Likes Me”, “Inside Your Mind”, etc). Uno se acostumbra rápido, pero eso no borra el efecto de la falta de sofisticación vocal. Segundo, sus letras son desesperados intentos de llamar la atención por antonomasia. Como ejemplo, Matt es la única persona del mundo que podría intentar apelar a la onda hipsteriana, ya pasada de moda hace rato, en un verso (“When your vinyl and your coffee collection is a sign of the times”), para pasar a hablar acerca del suicidio en el siguiente. El tipo se sale de control. Sabe que la depresión en la música es tomada muy seriamente hoy en día, pero al mismo tiempo quiere dejar claro cuál es su audiencia objetivo. Más ejemplos: “We’re fucking in a car, shooting heroin/Saying controversial things just for the hell of it” (la línea que abre el sencillo “Love It If We Made It”; me deja incrédulo cada vez que la escucho) o “Rest in peace Lil Peep/The poetry is in the streets/Jesus save us/Modernity has failed us” (ni siquiera requiere explicación).

Y eso es solo en las canciones que por lo menos intentan parecer “serias”. Las baladas son collages de lo que el tipo ve que ha recibido popularidad: a veces hasta pienso si estas letras no habrán sido escritas por una inteligencia artificial que genera textos automáticos. “The back of your head is at the front of my mind” no es una frase que, para mí, tenga mucho sentido. No es algo que una persona diría. “The smell of your hair reminds me of her feet” lo mismo. “And Danny says we’re living in a simulation, but he works in a petrol station” = el horror. La prosa absurda de “The Man Who Married a Robot” solo me convence más de que mi teoría del generador de texto automático es correcta. No debe ser complicado, es cuestión de crear un algoritmo al cual le ofrezcas letras de canciones populares de ejemplo y analice hasta reconocer todos los patrones posibles. Debe existir uno en internet, estoy seguro.

• Habiendo ya escrachado mucho al disco, tengo que admitir que por aquí y allá escucho algunas cosas buenas. Hay buena programación de percusión en “Petrichor”. Espero que no sea considerado un sacrilegio si digo que me suena a la clase de beat que Radiohead bien podría haber secuenciado para alguna canción de Kid A. En “Love Theme” escucho un arreglo orquestal bastante notable. “I Always Wanna Die (Sometimes)” tiene un fresco aire a balada downtempo de principios de los dosmiles (el loop de cuatro notas de fondo me recuerdan particularmente a “…Passing By” de Ulrich Schnauss, una de mis canciones favoritas de siempre) y un estribillo melódico al cual le doy la bienvenida. Finalmente notaría que el clímax de “Love It If We Made It” es una cosa tan eufórica que realmente no puedo odiar el tema aún con todos sus eslabones débiles.

• Una buena cantidad de estos tracks, especialmente en la segunda mitad del álbum, pasan sin consecuencia alguna. Muy dormido. Lo único que puedo recordar de “Be My Mistake” es que sonaban de fondo algunas melancólicas notas de piano muy similares a “Immunity” de Jon Hopkins (que, otra vez admito, es una de mis canciones favoritas de siempre). “Inside Your Mind” son cuatro minutos de balada cursi sin ideas en absoluto. “Mine” es pura novedad inerte, un intento de jazz barato fácilmente reemplazable por cualquier otro intento de jazz barato de esos que abundaban a principios de los noventas. “It’s Not Living (If It’s Not With You)” es “Heaven Is a Place on Earth” de Belinda Carlisle con letras escritas por Brian Adams y remixada por Anthony Gonzalez. Y no me hagan empezar a hablar de “I Couldn’t Be More in Love”, por favor.

De todas maneras, el punto más bajo del álbum se alcanza durante el melodrama barato de “I Like America & America Likes Me” (puaj, ese título) en la cual The 1975 confirma que solo pretenden ser Fall Out Boy sin guitarras (o con menos guitarras, nada más).

• Casi me olvido de la mejor parte. NO PUEDO EVITAR ESCUCHAR “THE MAN WHO MARRIED A ROBOT” SIN MATARME DE LA RISA. ¡ES BRILLANTE! ¡ME MUERO! Supongo que hasta cierto punto el chiste era intencional, pero no sé hasta dónde. Me da la impresión de que la banda realmente estaba tratando de decir algo. Sea lo que sea, se perdió entre tanto divague ridículo.

Es irrelevante el si personalmente a mí me agrada la estética de esta música por un tema de gusto personal. Leyendo los puntos anteriores, se darán cuenta que este es un álbum mediocre. Avancemos, porque no puede ser tan complicado, ¿verdad? Quizás bajarle un poco a las ganas de agradar a todo el mundo puede ser suficiente.